Growth Hacking: estrategia de crecimiento para startups

El marketing ha cambiado mucho desde sus inicios en 1902 y, aunque en esencia es lo mismo (un conjunto de técnicas y estudios que tienen como objetivo mejorar la comercialización de un producto), en la práctica hasta Kotler, padre del marketing, se perdería.

Inicialmente, la prioridad y el centro de la estrategia eran las ventas. El cliente no aparecía en las fases iniciales y las palancas para conseguir los objetivos eran distintas. Hoy en día, el consumidor es la meta y las ventas ya no son el único objetivo. Ahora se trata de ofrecer una experiencia que, además, sea diferenciadora, satisfactoria, rápida, segura, entretenida, que aporte valor y alguna cosa más… Casi nada.

La tecnología ha propiciado este cambio, por la aparición de Internet, la estandarización de los medios online o por las nuevas herramientas… pero no ha sido sólo ella, el consumidor y la manera de llegar a él también lo han hecho. 

Otra diferencia importante respecto al marketing tradicional, es que éste tenía un mensaje unidireccional, dirigiéndose a un único público, con lo que la interacción era complicada o directamente imposible. En cambio, con el marketing digital la interacción no solo es posible, sino que se busca para generar confianza y captar clientes potenciales.

Llegados a este punto, ¿qué puede hacer entonces el marketing por mi startup? Pues mucho.

Dependiendo de la fase de crecimiento en que se encuentre la startup, requerirá de soporte en unas áreas u otras. Por ejemplo, ayuda legal para esclarecer el captable desde el inicio; o asesoría empresarial para desarrollar el modelo de negocio; o asesoramiento financiero para saber gestionar las entradas de capital… o asesoría en marketing para crecer muy rápido, afianzar el proyecto y demostrar su viabilidad.

Las startups suelen carecer de un gran presupuesto y además el tiempo juega en su contra, por lo que es primordial tener estrategias, ya sea para la obtención de leads, la fidelización de los que ya tienes, un aumento de tráfico a la web, o de suscripción al modelo… 

Así nace el concepto Growth Hacking, acuñado por Sean Ellis; una estrategia que hace crecer la startup en el menor tiempo posible a través de análisis de resultados y técnicas creativas.

Son ya famosos los ejemplos de empresas que se han beneficiado del Growth Hacking. AirBnB se aprovechó de los anuncios clasificados de Craigslist; Hotmail añadió un cierre en sus mails que le hizo crecer 8,5 millones de usuarios en un año; DropBox regaló almacenamiento a los usuarios que trajeran a sus amigos, lo que le hizo triplicar sus consumidores; al igual que Facebook atrajo a los amigos de sus usuarios para hacer crecer la comunidad… 

Casos de éxito que han afianzado al Growth Hacking como una técnica efectiva y de crecimiento y que ha hecho que los profesionales que lo dominan sean muy reclamados en cualquier sector.