Entrevistamos a Juan Domínguez, nuevo responsable de RRHH de Oryon Universal

Hola Juan, cuéntanos un poco tu experiencia profesional:

Siempre he estado ligado al mundo de los RRHH, ya sea desde distintas perspectivas o experiencias. Siempre he trabajado cerca del departamento de Recursos Humanos. Y es algo que me entusiasma.

Empecé mi carrera profesional en Deloitte, estuve trabajando ahí 4 años. La verdad es que la oportunidad fue fantástica. Pude ver de todo, desde el mundo del Recruiting, hasta temas de Desarrollo, Onboarding, Evaluación y Cultura. Soy una persona muy curiosa, y tuve la suerte de entrar en un departamento en crecimiento y evolución,lo cuál me facilitó encontrar un sinfín de oportunidades internas que me permitieron trabajar en varios proyectos y ganar experiencia profesional.

Fruto de mi curiosidad, siempre me sentí atraído por el  mundo de las startups. Algo completamente distinto a Deloitte. Por esa razón, decidí buscar una oportunidad en el mundo startup, quería vivir una experiencia distinta a lo que ya conocía.

Tuve la suerte de empezar a trabajar en Wagestream, un proyecto que estaba empezando. Cuando me incorporé solo éramos 3 personas, y había mucho por hacer. Fue un reto fantástico. Me incorporé como Customer Success y mi cliente era el departamento de nóminas de nuestras empresas cliente. Además, debido a mi experiencia, también era el encargado de crear el equipo de Wagestream y contratar a los distintos profesionales que formarían el equipo, así como gestionar el departamento de RRHH.

La verdad es que fue un reto muy divertido. Lo que hacíamos en Wagestream era completamente innovador, ya que vendíamos un beneficio corporativo nuevo en el mercado, el acceso al salario en tiempo real. Gracias a mi rol tenía la suerte de formarme en el trato externo con nuestros clientes.

Durante mi trayectoria profesional me he dado cuenta de que, además de los RRHH, también me apasiona el trabajo por proyectos y con clientes externos. 

¿Por qué has decidido incorporarte a  Oryon Universal?

En mi opinión, Oryon tiene mucho recorrido. La manera en la que se acercan a las startups, la cantidad de tiempo y recursos que invierten en las mismas y cómo participan en los distintos proyectos, es la clave de los resultados que consiguen. Para mi esto no es un fondo, o una aceleradora de startups, o una consultora. Lo es todo.

El concepto de Oryon y su manera de trabajar, los diferencia claramente de su competencia y los posiciona en el mercado. Además, si miramos lo que está ocurriendo fuera de España, veremos que esto es un movimiento que está pasando y que, tarde o temprano, iba a llegar. Esperemos que este tipo de organizaciones ayude a facilitar el emprendimiento también en España.

A nivel personal, la verdad es que es justo la oportunidad que estaba buscando. En Oryon voy a tener la capacidad de aunar todo lo que me llama la atención del mundo laboral bajo un mismo paraguas.

La oportunidad de volver a un departamento de RRHH interno, y además seguir trabajando de manera externa con startups que están en sus primeros pasos, es algo que me emociona. Para mi es la combinación perfecta de mantener lo que más me gustaba de mis trabajos previos, el mundo de RH y el trabajo con clientes.

A nivel profesional, y el motivo por el que me decanté por entrar en el proyecto de Oryon, es el equipo humano que hay. Todos son profesionales con una trayectoria probada, gente que ha triunfado en sus anteriores proyectos y que ahora se juntan para iniciar una aventura completamente novedosa e ilusionante.

¿Cuáles son tus objetivos y retos en este nuevo camino?

El proyectazo que tiene Oryon por delante necesita un equipo y estructura que lo soporte. Para mi lo primero es rodear a todas las personas que ya tenemos de los mejores profesionales posibles. Estamos proyectando un crecimiento brutal y tenemos que encontrar a mucha gente que nos quiera ayudar en esta aventura. Ese sería mi primer reto.

Y después tenemos que dotar a todos estos profesionales de un entorno de trabajo positivo y con una estrategía humana competitiva, donde se sientan valorados y con capacidad de crecer. Este es para mi el gran objetivo que tenemos por delante, “crear un ambiente de trabajo para las personas”.

Como dice Victor: “Las personas son el motor de Oryon Universal”, y necesitamos personas motivadas, contentas y tranquilas. Somos nosotros los que tenemos que motivarlos con proyectos que les apasionen, proporcionarles las herramientas para que puedan venir orgullosos al trabajo y facilitarles al máximo su día a día y conciliación laboral.

Todo esto va alineado con las personas, y yo estoy empezando el departamento de personas, así que hay un montón de cosas por delante para mí. Un reto increíble, que me apetece muchísimo 

¿Cuál crees que es el mayor desafío al que te enfrentas?

Personalmente, estoy ante un reto muy bonito y donde hay mucho que hacer. Oryon ahora va a pisar el acelerador y el departamento humano no se puede quedar atrás. Hay mucho que hacer y mucho que montar desde cero.

Además, con más gente se aumentan las necesidades de cada uno y las particularidades, y tenemos que organizar un departamento humano, que tenga en cuenta las necesidades de todos y dar respuesta a todas las personas y que, además, sepa que en dos años puede duplicar su plantilla varias veces.

Todo esto, sin perder el foco en el negocio. Tenemos que crecer no solo en personas y en la estrategía de beneficios. Si no que, además, debemos crecer en el negocio. Por ello el departamento de RRHH tiene que ser una parte estratégica de este crecimiento, aportando valor y ayudando a encontrar y cuidar el mejor talento.

Así que mi mayor desafío sería acompañar de la mejor manera posible el crecimiento de Oryon. Una posición de privilegio.

Cuéntanos algo personal

Si pudiese compartir algo sobre mi es que estuve 7 meses de viaje por Sudamérica de mochilero. Es un impás que me tomé para reflexionar sobre mi posición en el mundo laboral y los siguientes pasos que quería dar a nivel personal y profesional.

Para mi fue una experiencia que me cambió por completo y que me hizo la persona que soy hoy. Es la vez que más he salido de mi zona de confort y, puedo garantizar que, es de las mejores decisiones de mi vida.